#386
Octubre 2017


EN UN EDIFICIO HISTÓRICO UN ESPACIO CULTURAL

En el histórico edificio del ex Banco Hipotecario de San Miguel de Tucumán, en las calles Junín y San Martín, funciona una librería, con espacios para que los artistas realicen muestras y para capacitaciones y eventos culturales. Varias décadas pasaron para que este edificio sea puesto en valor y tenga un nuevo destino para la cultura tucumana. Próximamente quedará habilitado un café.

Un Poco de Historia
El origen del edificio es del 24 de septiembre de 1886 durante la presidencia de Julio Argentino Roca que crea la entidad bancaria. En 1930 se compró el terreno de Junín y San Martín y la obra comenzó, pero se detuvo a causa del golpe de estado que derrocó a Yrigoyen y se reanudó en 1939.

FICHA TÉCNICA

Comitente: BLOOM SA (de Emilio Picco)
Proyecto: Arq. Eliana M. Dominguez
Direccion técnica: Arq. Christian E.
Lobo Chaklian
Cálculo estructural: Ing. Hector Messina
Contratista principal: CMS-Hnos /
Arq. Marcelo J. Coromina

INTERVENCIÓN DE INTERVENCIÓN DE UN EDIFICIO HISTÓRICO

Se realizó un análisis exhaustivo del edificio y todas sus partes, muebles e inmuebles y su entorno y analizando su historia como patrimonio  y sus características iconográficas y físicas; su estado de conservación, incluyendo datos técnicos de las partes que lo componen. En base al estudio y su estado se establecieron las medidas de actuación y recomendaciones para su mantenimiento siendo la idea respetar su naturaleza original y fortalecimiento para lograr su perdurabilidad en el tiempo.

Un nuevo destino, no relacionado con su pasado histórico dotándolo de una nueva función, en este caso la de librería.

MEMORIA TÉCNICA

Se realizó una reparación y limpieza integral de la fachada, pintura de fachada y carpinterías, se restauraron los mármoles de planta baja, se cambió la vereda completa y se repararon los desagües pluviales; se incorporaron nuevos artefactos de iluminación y se restauraron los existentes. Entre los trabajos, se señala la incorporación de sanitarios para personas con movilidad reducida, y el acceso al salón con rampa y montasillas; se recuperaron los mármoles de revestimiento existentes restaurándolos y reponiendo las piezas faltantes. Se mantuvo el piso original del edificio, para recuperarlo totalmente; se mantuvieron las puertas de acceso principal originales con un trabajo de restauración y pulido de los escudos de bronce. Para que el edificio pueda cumplir con las nuevas necesidades provocadas por el cambio de función hubo un reacomodamiento de espacios y aumento de superficie. Cuenta con sectores para depósitos, oficinas administrativas, dos salones de usos múltiples, cocina con patio y un amplio salón el cual debía aumentar su superficie sin alterar ni modificar el edificio. Se realizó un entrepiso metálico que funciona como una isla en el salón, fundado sobre zapatas aisladas en el subsuelo y atravesando la losa de planta baja. La estructura se resolvió con columnas de doble UPN 16 enfrentados, vigas principales de UPN 24 y  secundarias de Perfil C 14 con entablonado de fenólicos y terminación de piso flotante. El entrepiso se acerca al perímetro del salón, sin apoyarse y dejando abierta la ochava para lograr la espectacularidad de la cuádruple altura. Se mantuvo el espirítu Art Decò del edificio con las barandas del entrepiso, barandas de escalera y columnas que sostienen la iluminación de la parte superior.