#393 Junio 2018

CONSEJO PROFESIONAL DE INGENIERÍA CIVIL

Sostenibilidad en espacios de trabajo, un debate imprescindible

En el cuarto año del ciclo de mesas redondas “FÓRUM+CPIC”, que impulsa el Consejo Profesional de Ingeniería Civil –CPIC-, se llevó a cabo el encuentro “Sostenibilidad en oficinas, laboratorios y plantas industriales”. Tuvo como objetivo reflexionar sobre las disciplinas de la ingeniería civil, la arquitectura y el Facility Management en relación a los espacios de trabajo.

 

Roberto Policichio, presidente del CPIC y Facility Manager de la torre Madero, en Catalinas Norte dijo que “como los edificios consumen el 33% de la energía, nos obliga a los profesionales a reducir el consumo a través de medidas simples y otras más difíciles. Entre las medidas complejas, debemos transformar a edificios construidos hace más de 30 o 40 años, en edificios eficientes; como también adaptarnos a la Ley de Energías Renovables que exige a edificios que consuman más de 300 KW de potencia, a reemplazar un 8% del consumo energético por energía renovable. Lamentablemente, no pudimos cumplirlo con paneles solares en torre Madero, ya que la superficie de su azotea no nos permitía llegar al 8% de captación de energía renovable, con lo cual tenemos que hacerlo con una compra de energía renovable al distribuidor CAMMESA.”

En tanto la Arq. Luciana Palau, responsable de infraestructura e intendencia del edificio Plaza Galicia señaló que “tuvimos una experiencia similar a la de la torre Madero, ya que en nuestra sede de Banco Galicia en Chacarita no era viable instalar paneles fotovoltaicos en la azotea y, aunque perdimos varios puntos en la certificación Leed, tuvimos que hacer la misma negociación con CAMMESA. Sin embargo, a diferencia de otros edificios, Plaza Galicia fue concebido desde el proyecto como un edificio sustentable, con su fachada de doble piel, la iluminación LED y el control de iluminación por presencia, por ejemplo”.

El Ing. Marcelo Fabi, FM de Cushman aportó que “participamos con Cushman en el edificio de Coca Cola que tiene certificación Leed, inaugurado hace pocas semanas. Algunas de las medidas que se tomaron fueron simples y efectivas como la iluminación sobre los puestos de trabajo y su racionalización en áreas no comunes, sumando sistemas automáticos de cortinas según el grado de iluminación natural y exposición al sol. En rubros de gran consumo de energía, como en equipos de aire acondicionado, se logró ahorros promedio de 50% y lo mismo en trasporte vertical, donde se instalaron ascensores de frecuencia variable”.

El Arq. Juan Martín Urgell, socio del estudio Urgell Penedo Urgell agregó que “hay dos posturas diferentes de nuestros clientes ante la sostenibilidad y tiene que ver con dos tipos de situaciones: los desarrolladores inmobiliarios no están convencidos de invertir en sustentabilidad, porque dudan de la posibilidad de trasladar ese valor agregado al comprador final. En cambio, los clientes que seguirán como propietarios del edificio, a cargo de su operación y mantenimiento, se convencen pronto de la conveniencia de invertir en ello”.

También, el Arq. Nicolás Zarate, jefe de dirección de obras en el Banco Santander Río remarcó que “el Banco tiene 250 mil metros cuadrados de sucursales. Entre las políticas de eficiencia energética, cambiamos los artefactos de luz en todas las sucursales del país, lo cual no es un ahorro estructural, pero es un gran gesto que genera consciencia. Estamos enfocados en solucionar el tratamiento de los residuos y de equipos tecnológicos obsoletos, que deben buscar su reciclaje a través de fundaciones, así como en la gestión sostenible de la limpieza, evitando horarios nocturnos para ahorrar energía.” El Arq. Fabio Di Veroli, coordinador de Project Management y proyectos bancarios en Urgell Penedo Urgell dijo que “el primer lugar donde se desarrolla realmente la sostenibilidad es en el proyecto. Es allí donde se pueden obtener enormes ahorros en el consumo, pero en esta instancia se deben generar encuentros entre los Proyect Managers y los FM, lo que rara vez ocurre. Según estadísticas, el 25% del consumo de energía se da en las áreas comunes de los edificios: en ascensores, recepción y portería, cocheras, entre otros. Se podría trabajar en paneles para esas zonas, pensándolo desde el diseño arquitectónico, para prever un espacio propio para su instalación”. Luego el Ing. Martin Ragno, FM de Laboratorio TEVA expuso que tenemos un edificio de varias décadas donde nos resultada difícil hacer adaptaciones de aire acondicionado y de fachadas, por lo cual construimos otro edificio de oficinas al lado, con diferentes medidas que nos permitieron medir ahorros de un 80% en eficiencia energética. En las plantas farmacéuticas se gasta muchísima agua. Por ello, empezamos con una medida sencilla: instalamos una válvula para reciclar parte del agua de la planta en el riego del parque”.

Arq. Ani Rubinat, titular de la empresa Rubinat Arquitectura: “La sostenibilidad es un proceso lento pero está llegando y hay que comenzar a trabajar a futuro, en temas como la neuro-arquitectura, que analiza el uso que las personas hacen de los espacios de trabajo, donde según estudios pasamos nada menos que un promedio de 8,8 horas por día. Recientemente se presentaron a nivel mundial las normas Well, que buscan adaptar el espacio para el mayor bienestar de las personas. Ya existen empresas certificadas en el mundo y en Argentina será lo próximo”.

Arq. Belén Isaacson, Gerente de Proyectos en Buenos Aires Planning: “En lo que respecta al consumo energético, notamos que en los últimos años hay más énfasis en medidas que quizás parecen obviedades pero que no existían en las empresas, como las políticas para potenciar la iluminación natural, así como para no gastar papel y para la clasificación de residuos en origen. Quizás no sumen tanto pero crean conciencia y son medidas fáciles de implementar.”

Arq. Mariana Tambussi, consultora y capacitadora en Facility Management: “La sustentabilidad es un cambio cultural irreversible, que en un tiempo no podremos dejar de hacerlo, porque si las empresas no pagan el costo hoy, mañana no serán rentables. Este cambio exige desaprender y volver a aprender. Los FM tenemos la responsabilidad de ser los líderes de este barco, preguntándonos cómo llevar el crecimiento de las empresas con un rumbo sostenible. Para mí, la mejor oficina es la que genera empatía con el cambio. Ser feliz en un espacio de trabajo no es un beneficio, es una elección y un compromiso”.

Arq. Pía Cernadas de Estudio Cernadas: “Hay una mayor resistencia al cambio en aquellas empresas que no son de tecnología y que tienen líderes “analógicos” que ponen mucha distancia con los demás. El home office y el trabajo colaborativo son ejemplos de nuevas tendencias que terminan generando sostenibilidad. Los cambios llevan mucho más tiempo que la urgencia que tiene el planeta por implementarlos, es un enorme cambio cultural que debe ser global”.

Arq. Paz Vivot, Gerente Regional de Facilities en Despegar: “Tenemos 3.400 empleados en toda la región y 1.400 en Argentina. Desde hace poco tiempo tenemos departamento de Facility Management, que depende de RRHH. Estamos en un proceso de implementación de políticas innovadoras para usuarios jóvenes. Desde los recursos humanos, se generan políticas en el ahorro de costos operativos, como la implementación del home office. Cuantos menos puestos de trabajo, menos gastos en mantenimiento y también en papel de archivo en espacios de guardado. Se generan espacios de trabajo rotativos, diversos lugares de encuentro para el trabajo colaborativo y salitas “focus” para que puedan concentrarse. Argentina es nuestro público más difícil, donde más se cuestiona todo. Por ejemplo, quisimos implementar los escritorios no designados pero acá no funcionó: los jóvenes tienen mucho sentido de pertenencia con su lugar. El desafío es terminar de adaptar tres variables, que son el sentido de pertenencia con el escritorio personal, la revisión de las condiciones de trabajo para home office en cada domicilio particular y generar un cambio de mentalidad en los jefes para liderar en forma remota”.

Arq. Julia Cabral de Estudio Cabral: “Los arquitectos tenemos que apuntar al proyecto desde el principio con una mirada integral, para lograr la sostenibilidad. Para ello colabora el modelo BIM, que nos permite una mejor comunicación con el cliente, para que entienda los modelos de eficiencia energética.

Los profesionales tenemos la misión de ser intérpretes de los cambios frente a la sociedad”. Claudio Cooper, CEO de Domus Robótica habló de que “nuestra empresa desarrolla kits electrónicos para robotizar sanitarios públicos, como los de las oficinas, que racionalizan el consumo de agua en lavatorios, mingitorios, inodoros y duchas.

Constan de un sensor antivandalismo, que opera sobre una válvula solenoide, normal cerrada. Estas válvulas logran tres beneficios diferenciales para los usuarios: en primer lugar, siempre estarán cerradas salvo uso legítimo, o sea, que un usuario necesite lavarse las manos, por ejemplo –es la opción contraria a las válvulas normal abiertas, mecánicas o electrónicas, que pueden quedar abiertas por impericia, rotura o porque se acabó la pila-. En segundo lugar, el sistema tiene sensores instalados en el techo, inaccesibles, antivandalismo, y están conectados a la red eléctrica -no a pilas-. En tercer lugar, se puede lograr la medición del consumo, a través de la electrónica -permitiendo registrar el tiempo de apertura de cada válvula, relacionada con el caudal y la presión-. Esto significa que un FM puede medir estos consumos en forma diferenciada por locales o pisos, por ejemplo. Así se pueden sacar diferentes conclusiones, ya que como todos sabemos, no se puede controlar lo que no se puede medir”. Ing. Ignacio Pinto y Lic. Magdalena Jovanovich, director y jefa de planeamiento comercial de Rheem dijo que “el desafío en FM, y también la gran oportunidad de la construcción sustentable, es impulsar los sistemas de agua sanitaria solar, que son de fácil adaptación a edificios existentes o proyectos nuevos.
El termotanque solar térmico tiene una inversión inicial algo mayor que los paneles fotovoltaicos, pero ahorra mucho más y no necesita tanta superficie”.

A su vez, el Ing. Alberto Fainstein, titular de AHF Ingenieros Estructurales dijo: “como las estructuras no se enchufan, se cree que no son parte de la problemática del ahorro energético. Pero una adecuada visión de sostenibilidad en la construcción incluye el concepto de durabilidad de los materiales y por ello se debe cuidar la vida útil. Debemos proyectar edificios con una previsión de futuro a 100 años, aunque el Código de Edificación habla de 50 y en nuestro medio pareciera que no se plantean a más de 20 años”. Arq. Andrés Waisbein, socio de Constructora Santiago: “desde el proceso de construcción suele ser difícil imponer al cliente la implementación de medidas ambientales. Pero encontramos algunas soluciones concretas, como dividir los residuos de la obra en distintos contenedores con separación en origen. Con un simple llamado telefónico a fundaciones estamos sumando a la calidad ambiental” a lo que el Ing. Guillermo Goicoa, Gerente de Proyecto en Constructora Sudamericana agregó: “respecto a las medidas en la que nos enfocamos desde la constructora Sudamericana, desde ya el tema clave es el impacto ambiental en la construcción. Estamos enfocados en capacitar para poder hacer construcción libre de polvo, seleccionando más proveedores sustentables”. También expuso el Arq. Federico Saad, arquitecto titular del Estudio Línea Recta: “La urgencia de la sustentabilidad en la construcción está siendo captada y puesta en práctica exclusivamente por enormes empresas bancarias, de tecnología o por jóvenes profesionales que pertenecen a una generación más comprometida. En el medio hay un agujero negro de sectores que no tienen una mirada sostenible. Propongo generar conciencia con una idea sencilla: prototipos de casas u oficinas para gente normal, para controlar y medir como un juego los ahorros en tarifas a través de buenas aislaciones, sistemas como paneles fotovoltaicos, calefacción y agua caliente termo solar, iluminación led, terrazas verdes, entre otros”. El Arq. Rubén Costoya, Socio gerente de ARQCOM: “apoyo la iniciativa de estos simulacros de viviendas u oficinas, que podrían controlar y medir los rendimientos para poder convencer a los clientes y profesionales de este cambio. Con respecto al reciclado de residuos en obras, me preocupa la cantidad de contenedores de madera que se tira en obras, donde no veo alguien que los aproveche”. Finalmente el Ing. Roberto Policichio, presidente del CPIC y Facility Manager de la torre Madero, en Catalinas Norte concluyó que “la oportunidad de encontrarnos hoy con ustedes para compartir estas problemáticas ya forma parte del camino hacia las soluciones y tengan presente que las instituciones como el CPIC están a disposición para recoger inquietudes y presentarlas ante las autoridades que generan las políticas.

 

Sobre CPIC
El Consejo Profesional de Ingeniería Civil -CPIC- es una institución pública de jurisdicción nacional, con responsabilidad social, que cumplió su 70 aniversario en 2014. Su misión es promover y velar por el ejercicio profesional responsable, con un marco ético, en beneficio del interés público. Nuclea cerca de 4.500 ingenieros civiles y 2.700 Maestros Mayor de Obra. El CPIC colabora en el dictado de la Maestría en Planificación y Gestión de la Ingeniería Urbana junto a FIUBA y UTN. Apuesta a la Responsabilidad Social Institucional a partir del apoyo a diferentes ONGs y busca permanentemente diversos beneficios para sus matriculados, como la ampliación de las incumbencias de la profesión. Trabaja activamente para lograr posicionar a la Ingeniería Civil como la profesión y ciencia capaz de impactar -de manera directa y positiva- sobre la calidad de vida de los ciudadanos. Concientiza a la población sobre los problemas actuales o futuros que pueden aquejar a la sociedad y sobre los aportes que puede brindar la ingeniería civil como solución.
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