#394
Julio 2018


Casa Marino de ATV

Seleccionada para la XV Bienal de Arquitectura de Buenos Aires

Ficha Técnica

Autores: ATV arquitectos
(Azubel-Trabucchi-Viggiano)
Obra: Casa Marino
Dirección: Pinamar, Provincia de Buenos Aires
Equipo de proyecto: Arq. Karina Pafundi,
Arq. Damián Parodi
Gerente y Dirección de Obra:
Arq. Vanesa Lijdens
Colaboradores: Soledad Melillo
Asesor estructural: Ing. Angel Santos
Asesor de Paisaje: Estudio Bulla
Superficie: 450m²
Año: 2014

Esta obra construida en la provincia de Buenos Aires, en los bosques de Pinamar bajo la premisa de respetar el entorno, aprovechar las visuales, y hacer propia la atmósfera del lugar, fue seleccionada y se exhibió en el Centro Cultural Recoleta, entre el 5 de septiembre y el 4 de octubre, en el marco de la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires.El proyecto indaga sobre el par material hormigón-madera, proponiendo al primero como el material que define la estructura espacial del proyecto. Tres tabiques, dispuestos linealmente entre sí, soportan las losas que a su vez cuelgan de las vigas superiores. La estructura, con sus diferencias de texturas y dimensiones, define los límites de los espacios y se hace presente potenciando la planta liberada del sector público y posibilitando que dicho espacio sea totalmente etéreo en cuanto a sus límites dado que las carpinterías pueden abrirse en su totalidad conformando un espacio continuo semicubierto. El límite es el bosque.
La madera, es el material que conforma todos los volúmenes y tabiques, y el elemento que define las posibles relaciones de límites espaciales que pueden generarse en cuanto al entorno. Funcionalmente la casa propone el acceso desde un patio a la explanada que conforma y recorre la continuidad desde la calle. Este patio divide el sector del estudio y recinto de la parte pública, conformada por el estar comedor, cocina y sector de parrilla. En la planta alta los dormitorios quedan definidos espacialmente por la ubicación del núcleo húmedo y los tabiques de madera. A su vez se accede desde este nivel a un mirador para contemplar el bosque.
La transición del espacio público al privado se realiza a través de una circulación vertical que propone a medida que selo recorre; diferentes relaciones en cuanto a la luz y a las visuales.
Al mismo tiempo una pieza íntegramente de madera recorre todo el proyecto, encastrándose en la estructura de hormigón y relacionando los diferentes niveles con usos de guardado e iluminación cenital según la condición del lugar. Desde las texturas del hormigón hasta la de los cerramientos de madera (cerrándose por el exterior en planta baja y por el interior en la alta), el proyecto presenta este contrapunto, acentuando la diferencia como un árbol que expresa los elementos que cobijan al espacio protegido.

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